El incidente del step counter


Y yo me pregunto, tras llegar a casa:

Como he terminado el día con un Step Counter en mi mochila?


Hemos de remontarnos a esta mañana.
Resulta que este mes trabajo unos pocos días en la biblio del cole de Sant Feliu en el que he estado este curso, y ahora mi horario es de 10 a 13. El caso es que mientras yo hoy pensaba "uff que pereza, catalogar millones de libros..." ha entrado una pareja de mediana edad, un hombre con su mujer y me han dicho si podían estar ahí. Yo, bueno de mí, les he dicho que claro (daba por hecho que alguien del cole les habría redirigido). Entonces, han empezado a sacar cojines, muestras de colchones y, lo más alucinante de todo: una especie de minipimer con unas luces rojas!

El hombre, ante mi mirada atónita (y a la vez de reojo) se ha decidido a contarme mi vida, y también ha creído que me apetecía hablar de editoriales (claro, soy bibliotecario y las editoriales me apasionan!!!) y de los libros de texto de la postguerra (otro tema que los que me conoceis, sabeis que nunca dejo de comentar en mis célebres conversaciones).

Entonces han empezado a aparecer profesores, y el director. He aprovechado para seguir catalogando y fingir que no estaba viviendo ese momento, cuando el mismo director me coge y me dice: Enric, vine aquí! He tenido que tragarme 45 minutos de TeleTienda REAL. Han estado hablando de las lindezas de las almohadas "viscoelásticas" (donde estaba el jefe de márketing cuando decidieron poner de nombre algo que empieza con VISCO?) en las cuales tu cara se hunde y luego se queda un rato así formado. Además, también ha sido una master class de medicina, en la que he descubierto que si dormimos en posición fetal (en catalan suena igual que fatal, lo que da aún más dramatismo al asunto) nuestras rodillas "pican" y que por eso se ha inventado la versión "pocket" del cojín en cuestión, que conseguirá que no nos rompamos las rodillas mientras dormimos.



Esta es la información sobre los aeronáuticos origenes del viscoelástico:

El material viscolástico tiene su origen en los viajes espaciales. La NASA fue la primera que empezó a utilizar este tipo de materiales, ya que se adapta a todas las superficies del cuerpo, más o menos pesadas, garantizando que ninguna de ellas se queda sin descanso. Además, este material no transmite ni el calor ni el frío, por lo que la sensación de descanso es siempre agradable.

En los 90 es cuando se empezó a utilizar esta tecnología en la fabricación de colchones.

Vaya! así que podemos emular a Neil Armstrong y echarnos una siesta en su traje...

Todo un ahorro para los del CSI: el cuerpo ya viene marcado.

Pero tranquilos, que nuestro matrimonio no quería que nos quedaramos sin probar la minipimer asesina. La parte final tenia unas luces de neon rojas que se supone que daban calor, mientras el cacharro vibraba y te hacía un masaje. La imagen de los profesores restregándose la minipimer por el cuerpo era tan de serie Z que no sé si podré soportar su recuerdo mucho tiempo. Pese a la insistencia de los allí presentes, he decidido no prestarme a este tipo de experimentos aberrantes, que ayer vi la final de Lost y ya se sabe lo que pasa si juntas demasiadas cosas metálicas en según que sitios...Como ésto. Pero sin las cuchillas, claro.

De nuevo, tranquilos: aún faltaba el colchón. A modo de ejemplo, teníamos una muestra de 1 metro cuadrado para tocar el género (nena, que es bueno bueno, mira que bragas, etc.). Hasta ahí todo normal, "bueno, un producto normal, sin cosas extrañas" pensaba yo.

Pobre de mí.

El hombre sacó de su maletín infernal no uno sino DOS TENEDORES. Los coloca sobre el colchón de 1x1 y me dice: sientate.

Y yo: perrrdona?

Vamos, que al final se ha sentado Rita la cantaora. O lo que es lo mismo, una chica que consideraba que con un agujero en el culo no basta. Se supone que al sentarte no notas nada, pero yo no me lo creo. Aunque tampoco lo voy a probar!

Y resulta que TODO era para conseguir un Obsequio Gratuito. Obsequio que ha resultado ser el step counter, directamente sacado de los años 90. Creo que no voy a abrirlo, no quiero mancillar su recuerdo, el del día que fui a trabajar a una biblioteca escolar, y salí con un step counter (y casí con un cojín viscoelástico!).

2 thoughts on “El incidente del step counter”

  1. enriccc!! so la esther!! jeje, que bueno dios me he reido mychisimo con la anecdotilla...d verdad q vaya tela x un momento me lo he imaginado en la biblioteca del cole....jajaja besitos