Menos que cero, de Bret Easton Ellis


Hay algo que este libro y yo tenemos en común, y es el año de nacimiento. Ambos nacimos en 1985, así que con esa premisa, sólo puede salir algo impecable.

La primera novela de Bret Easton Ellis es un relato continuo, sin pausas, ni capítulos, ni finales, ni siquiera cliffhangers. Nos cuenta las vacaciones navideñas de Clay, un niño de papá de Los Angeles, de 18 años, que vuelve a casa después de 4 meses en la universidad.

La primera frase es la clave de todo el libro: "A la gente le da miedo mezclarse". A partir de ahí, la primera frase que escucha Clay tras aterrizar, que le acompañará durante todos los días de fiesta y desenfreno. La historia, que no es más que un relato en primera persona de Clay, nos cuenta su día a día, las fiestas, las drogas, el sexo, la prostitución, que todo se puede conseguir por dinero, y la MTV.

Lo curioso del libro es la perspectiva de Clay. Clay se siente desubicado. Sí, son sus amigos, su novia, su familia, pero siente que esos 4 meses le han alejado tanto que no les reconoce. No se reconoce en esos ambientes, aunque no por ello deja de darle a la coca que da gusto (lo cual demuestra lo débil y poca cosa que es, al fin y al cabo).

Lo que más me gusta del libro es que te muestra una realidad aparentemente atractiva por fuera y podrida por dentro. Nada nuevo en 2011, pero siempre está bien tenerlo en cuenta y saber que ese estilo de vida puede ser muy divertido al principio, pero al final te deja solo (si no muerto).

Sé que el año pasado salió una especie de secuela con la vida actual de los personajes, aunque esperaré a hacerme con ella, antes quiero leer otras cosas del autor, de hecho quizá sigo el orden cronológico, ya que he empezado por el principio.

En definitiva, me lo he leído en nada y menos, me ha enganchado la forma de escribir, la vida de los personajes, esa sensación de verlos por un agujero y sentir compasión por una vida tan triste. Recomendación total.

Player One, de Douglas Coupland


Douglas Coupland se está convirtiendo, poco a poco, en mi autor de cabecera. Me encanta la compleja sencillez de Stephen King, la locura transitoria de Chuck Palahniuk, el excitante aburrimiento de Murakami, pero nunca había encontrado "mi" autor. Ése que escribe justo lo que tu piensas, de la forma en que tu piensas y con el que cada página es un descubrimiento sobre tí mismo. Y ese es Coupland.

Player One tiene una premisa muy simple: 5 horas. 5 capítulos. 5 personajes. El escenario? un bar de aeropuerto en un estado cualquiera de, cómo no, USA. El camarero del bar; una mujer que viene directa del avión a conocer a su novio virtual; una chica que no entiende a la raza humana y un ex-pastor que ha robado todo el dinero de su congregación y se ha fugado. Ah, y el quinto elemento, el Player One. Un personaje que te habla de todos desde fuera, cuya identidad es un secreto hasta el final del libro, y el resultado es más que interesante.

Toda historia es aburrida sin conflicto, sin el switch que haga que todo cambie y la gente empiece a reaccionar. Y en este caso el switch es un atentado del que, ya os aviso, no se centran para nada, así que no esperéis conspiraciones masónicas ni aliens ni Bin Ladens. No nos engañemos: Player One trata de los personajes, de su búsqueda personal, de la razón por la que están en ese bar, de la razón por la que siguen en el mundo y del futuro, de qué esperan de sí mismos y de la raza humana.

Es muy curioso disfrutar de este experimento entre 5 personas en una habitación durante 5 horas y la microsociedad que se forma en minutos tras un momento de drama. "Holy crap!" dice uno de los personajes cuando pasa todo, y Rachel, la chica sin sentimientos, se pregunta a sí misma porqué la gente, ante una catástrofe, tiende a unir religión y excrementos.

Player One te hace pensar en porqué estamos todos aquí. Por qué nos creemos tan importantes o nos obsesionamos con serlo, si al final todos acabamos en el mismo sitio? A veces pienso que según quién lo lea, es un libro que te da ganas de acabar con todo y según como lo enfoques, le quita el sentido a la vida y a la sociedad tal como la entendemos. Pero por suerte mi lado egocéntrico y capitalista pesa mucho y el libro no hará mella en mí en ese sentido.

Ni en vosotros, así que os lo recomiendo encarecidamente. Y ahora, a estrenarme con Bret Easton Ellis, con una obra que comparte año de nacimiento conmigo.

jPod, de Douglas Coupland


Fue a principios de diciembre, cuando esperábamos la intensa caravana de mujeres que iba a subir a Barcelona, que teníamos que decidir regalos para CainQ. Me quedé con un leftover, un outtake que no cogimos para él, así que, recomendado por Alex, no dudé un instante, tras leer la sinopsis, que me cogería jPod.

jPod es de Douglas Coupland, un hombre que va un poco de sobrado por la vida porque escribió (y puso nombre a la) Generación X. Exceptuando el hecho de que él mismo sale como personaje, lo que me parece salvaje teniendo en cuenta que hace acto de presencia en un 40% del libro, pero el caso es que me ha encantado y me he leído sus 500 páginas en pocas semanas.

Bueno 500 que se resumirían en unas 350, si no fuera por algo que me encanta, que son las páginas que reproducen emails, cartas que le escriben a Ronald McDonald para intentar ligárselo, momentos conceptuales en los que te ponen todos los ingredientes de los Doritos o idas de olla como 30 páginas llenas de una secuencia de números en la cual hay una O en vez de un 0.

Aparte de todo eso, el libro es apabullante. Cuenta la historia de un equipo de diseñadores de un videojuego de skate de PlayStation al que les obligan a añadir una tortuga "porque gustará a los niños". Todos tienen algo en común: su apellido empieza por la letra J y un error informático les confinó a la zona más apestada del edificio. Los protagonistas son unos geeks de cuidado, chicos y chicas nacidos a finales de los 70 y pirados como nunca. El protagonista, Ethan, tiene una madre que cosecha y trafica con marihuana, y un padre que es extra de cine y aún aspira a tener su primer papel con diálogo.

Si a todo eso le sumas unas escenas al más puro estilo Tarantino pero en plan barato y cutre (es decir, tal como sería en la vida real) y la mafia china de por medio, el resultado es una locura de la que no te desenganchas hasta que no termina.

Puede que sea una novela pedante, arrogante y sin mucho sentido, pero solo por las referencias geeks y por la forma en que está escrita vale la pena.

Diary of a Wimpy Kid [Diari del Greg]


La única vez que Alex me ha regalado algo que ya tenía fue este libro. La verdad es que gran parte de la culpa es mía, porque yo cuando tengo algo lo proclamo a los cuatro vientos. Y como no lo había leído aún, y lo compré en medio del caos que supone Sant Jordi, pensó que aún no lo tenía. Pero tranquilos, que ya le he dicho que me regale el segundo, porque ya lo he empezado y es lo más.

Es un libro para adolescentes pero sé que más de uno que conozco lo ha leído y están más cerca de Raquel Meroño que de Justin Bieber... La historia trata de Greg y su día a día en el instituto. El secreto del éxito? que es gamberro a rabiar y sobretodo que no trata a los chicos como imbéciles, como mucha literatura infantil / juvenil. Te arrancará más de una sonrisa y alguna carcajada porque revivirás tus momentos de instituto, y seguro que conoces a alguien que cumpla las características de todos los personajes: el amigo pesado, los abusones, las chicas presumidas y un larguísimo etc. Por no hablar de unos padres de los que avergonzarse en público, como nos ha pasado a todos.

La gracia del diari del Greg es que todas sus experiencias las adorna con unos dibujos tan simplones como ilustrativos y divertidos. La sinvergonzonería con la que escribe sus cosas del día a día y el hecho que se traten temas serios como el bullying desde la perspectiva inocente pero nada populista de los niños trae mucha frescura.

Este año se estrenó la peli y tiene una pinta tremenda. Es en imagen real pero creo que la han clavado con todos los personajes:

DIARY OF A WIMPY KID: Movie Trailer. Watch more top selected videos about: Rachael Harris, Devon Bostick

La soledad de los números primos



Mi historia con estos libros va ligada a la de Alex, que ya contó en su blog. Mucho hablar de él y poco acercarme hasta que no encontré el momento. He pasado un verano muy poco lector, dejando libros a medias y disfrutando de otras cosas. Y es que yo no suelo leer en vacaciones, ya que me gusta hacerlo de una forma rutinaria, en el tren, bus, etc.

El caso es que ha sido llegar septiembre y arrancarle a Alex La soledad de los números primos, o más bien, su traducción al catalán, La soledat dels nombres primers. Puestos a elegir traducción, no dudo en recomendar ésta, porque el tipo de lectura encaja perfectamente con el componente dinámico y sencillo del idioma.

Es muy difícil explicar la historia del libro. Sólo diré que cuenta una historia de amor, romántica, muy muy diferente a lo que estamos acostumbrados y con unas personas muy peculiares pero con las que descubriremos que tenemos muchas cosas en común. Pequeños detalles, formas de pensar y manías que pensábamos que sólo nosotros "padecíamos".

La forma de escribir es sencilla de la forma que a mí me gusta. Porque literatura no es usar vocabulario ininteligible, sino contar cosas y desear que llegue la siguiente página. Y emocionarte leyendo la descripción de una caricia por lo cercana que parece.

Estrenaron hace poco la peli y por lo visto es una adaptación tan mala que hasta el director se ha apresurado a pedir perdón (WTF) por ello excusándose en que "los personajes eran muy difíciles". Pues oye, haber dirigido Transformers...

Y encima el escritor es como el amor hecho hombre. Si permitiesen el mormonismo gay me casaba con él, y Alex me daría toda la razón. Que además nacieron ambos en 1982. Al final terminaré creyendo que fue una buena cosecha. No mejor que la del 85, pero casi.

Sant Jordi 2010



Resumen express de Sant Jordi porque estoy que me caigo:


- He ido a buscar cambio a un banco y he tirado el paquete de 25 monedas de 1 euro por todo el suelo.

- He conocido a Peibols que es muy guapo y muy majo y muy todo.

- He visto a un compañero de clase de hace mil y que me alegro mucho de que todo le vaya bien.

- He vendido muchos libros. Pero muchos, muchos.

- Momento cumbre: sin querer he presionado el botón de cerrado automático de la persiana de la tienda, y ha empezado a bajar en plan peli de terror y el botón no respondía. Alex me ha odiado durante 10 minutos y yo no sabía si reir o llorar.

- Ha venido Hidroboy que siempre cuenta cosas de la FNAC y a mi me encanta porque es como las historias de yayas pero mejor.

- Ha venido Anna, una chica que viene cada año y que cada año se pierde para venir.

- Ha venido María que es una de las chicas más guapas, listas y talentosas que conozco.

- He vendido un porrón de rosas de gelatina.

- Le he comprado 2 libros a Alex.

- Alex me ha regalado uno que se llama "Tots els meus amics son superherois" que es como un titulo que todos los que me conozcais sabreis que me vuelve loco. Va de un chico que no tiene poderes pero sus amigos sí, en plan "la SuperPesada" o sea, lo más.

- Me duele todo.

- And I love it.

Un besazo a todos los que os acordasteis de nosotros, ya sea viniendo o desde la distancia, que con mails o mensajes nos alegrasteis el día.

Regalando homosexualidad


Fíjate tú que el martes por la noche descubrí que la homosexualidad se regala.

Resulta que el intérprete de "1,2,3, un pasito palante María" o "Jaleoleoleoleoleoleo", conocido como Enrique Martín y aún más conocido como Ricky Martin ha reconocido que dónde esté una buena butifarra carnosa que se quite la almeja más sabrosa. Vamos, lo que todo el mundo sabía desde hace lustros pero no se podía comentar.

Personalmente me parece alucinante que a estas alturas de la película esto sea noticia, pero daré por hecho que en sudamérica es algo que popularmente no está aún bien visto. Pero joder, Ricky Martin es muy internacional, ha visto mundo y creo que podría haberlo dicho o habérselo callado y no aparecer dándoselas de hetero con gitanas reshulonas que le daban el mismo morbo que su madre.

Viendo el fantabuloso estereotipo de maricona niña bien comentarista de programa del corazón de Telecinco, es evidente que aquí la cosa está normalizada. Normalizada en el sentido de que ahora todo el mundo piensa que los maricas somos así, nos gusta hablar de Belén Esteban, maquillaje y ahora, oh dios, Ricky Martin.

Por otro lado, me encantan las declaraciones de las divas de medio pelo en plan "adoro a mis fans gays, son unas maravillosas personas y siempre que puedo les regalo mis vestidos para que se los pongan!". Tampoco creo que tenga que descubrirle a nadie que hay maricas de todo tipo. Y sobretodo, y eso me alegra, no todos son buenas personas.

Porque hayamos sido una minoría insultada, asesinada y repudiada durante siglos no quiere decir que todos seamos adorables y se nos tenga que tratar con mimo. Seguro que hay maricones maltratadores, incultos, maleducados, bordes, amargados y que dan asco. Pero no hay que pegarles por ser gays, hay que hacerlo por todo lo malo que tienen.

Y por esa misma razón no se nos debe tratar mejor ni que cada vez que un famoso salga del armario montar un circo. Porque, let's face it, todos sabemos porqué lo ha hecho Ricky. Porque tras no vender discos, que nadie comprase la revista donde salía adoptando niños, y tras unas declaraciones que no le importaron a nadie en las que insinuaba su bisexualidad, tenía que usar su última carta. Y de hecho, aquello que en los 90 no se podía decir para ayudar a su carrera, hoy lo ha soltado con el mismo objetivo. Porque está de moda decir que eres marica.

Me encanta que los gays nos reunamos y luchemos por nuestros derechos, hemos de permanecer juntos porque si no no nos hará caso nadie, pero tampoco quiero un trato de favor por ello. Como las feministas, que luchan por la "igualdad" cuando lo que quieren es una revancha contra los hombres y ese asqueroso concepto llamado "discriminación positiva".

El otro día leía en Asco de Vida una frase que me pareció muy representativa de todo lo que os he contado:

Hoy, soy gótico. Un gay que hay en mi clase me ha dicho que se alegra de que yo sea gótico y que la sociedad no me acepte. ADV

Y para terminar de una forma más positiva y menos criticona, os dejo con un libro que recién he empezado, robado vilmente de mi facultad y que devolveré pronto. Es un viaje por la historia gay de Catalunya con nombres y apellidos. Desde tiempos immemoriables hasta la actualidad, pasando por Àngel Guimerà, Margarida Xirgu o el eterno Terenci Moix. Ya os contaré qué tal.

Heaven on Earth


Por fin me he terminado "Los hombres que no amaban a las mujeres". Estoy preparado para ver la peli dentro de una semana exacta. Pero la cola de libros no para. Y muy a mi pesar, porque mis viajes en tren se debaten ahora entre el Castlevania de PSP, Dragon Ball de NDS y ahora, "Desde mi cielo", de Alice Sebold.

Fue el libro de Sant Jordi que me regaló mi madre. Me sorprendió que me diese uno del que no había oído hablar, pero sobretodo me encantó el gusto que tuvo al seleccionarlo. La historia del asesinato de una adolescente en los 70, contado por ella misma desde el cielo, de forma simple pero cruda, sin pelos en la lengua, muy como a mí me gusta. Ha empezado muy fuerte, por lo que espero que no decaiga.

Viendo que ha pasado en los 70, me he puesto a escuchar (para ambientarme) la lista de Spotify que mi amigo Jordi me pasó cuando me invitó al programa hace unos meses centrada en esa década. Desde Bonnie Tyler a T.Rex, pasando por Boston, Diana Ross, Bowie o Boney M. Y es que los 70 son geniales.

L.H.Q.N.A.L.A.M.


Alex ya lo explicó con mucho más acierto del que lo haré yo, pero no quiero quedarme sin contar que me he empezado este libraco. Arrancado literalmente de las manos de mi madre, necesito terminármelo para ver a tiempo la peli que se estrena el día 29, pero bueno, creo que podré afrontarlo.

Los pocos capítulos que he leído aún son introductorios, pero tengo ganas de continuar con ellos, aunque no sé si podrá superar el majestuosamente adictivo y agresivo Out.

Regalitos (y van...)


Ayer fue un día muy a saco. Me compré muchas cosas, pero Alex también me regaló otras. Nos compramos en conjunto la segunda y tercera temporada de How I Met Your Mother, cuya segunda temporada hemos casi quemado en menos de 24 horas. Pero bueno, vayamos con lo demás:

Tonight: Franz Ferdinand

No, aún no lo tenía. Lo había analizado y llevo meses disfrutándolo, pero me faltaba físicamente, y sobretodo me faltaba Blood, el cd de dubs que tan de moda está últimamente (luego lo reafirmaré).





Paris

Estaba muy barato, y tiene composiciones y producciones de Scott Storch, Kara DioGuardi y muchos más, punto y pelota. Además, me da la confianza de que con autotune y un poco de magia todos podemos sacar un disco pop divertido.




José Galisteo - Remember

Os acordais de él? pues más os vale. Es uno de OT cuya sexualidad siempre ha sido dudosa, que está como quiere y más, y que encima sacó un disco de covers (bluf) pero de clásicos de los 90 (hey!) por lo que mola.





Mongrel - Better Than Heavy

De vez en cuando me gusta elegir un disco y comprarlo, basándome en la portada, y a veces acertamos y otras no. Aún no he escuchado este disco a fondo, así que no sé qué decir al respecto, pero sé que cada X meses me gusta disfrutar la sensación de coger algo nuevo, que no tiene nada que ver con rapidshares ni blogs ni nada.




Y he aquí la joya de la corona. La guía de supervivencia zombi de Max Brooks. No va en coña y se lo toma muy en serio, y me encanta. El día que nos asole un ataque zombi, os peleareis porque os ayude con los conocimientos que estoy adquiriendo... Grr Argh!

Out


Ayer me terminé Out, de Natsuo Kirino. No tenía ni idea del libro ni de la autora, ni siquiera me amendrentaron sus 550 páginas en formato bolsillo, pero me llamó mucho la atención su sinopsis: cuatro amas de casa japonesas que trabajan en una fábrica de noche se unen para descuartizar al marido de uno de ellas. 
La parte policíaca, así como la gore, están muy bien representadas, pero lo que más llama la atención es que cada capítulo alterna la perspectiva de las mismas situaciones en función del personaje (hay unos 15 en total, bastante caótico). Me gusta la personalidad de los personajes, con sus propios problemas interiores y existenciales y como rebanar una cabeza parece una nimiedad con los dramas con los que viven las 4 mujeres.
El final es sorprendente, aunque no en exceso pero, como buena novela de autor japonés, es una carrera de fondo, en la que lo que importa es el camino. Y os aseguro que lo he disfrutado como un enano.

Books

Bueno, ayer llegó nuestro límite semanal con un Sant Jordi agradecidamente agotador. De 9 a 22 nonstop, quizás una pequeña pausa para hacer pipi y otra para comerme una hamburguesa congelada.


Pero ya os digo que no me quejaré. Me encanta. Me encanta ponerme en la paradeta que montamos fuera de la tienda y atender a la gente, escuchar sus opiniones, mostrar las mías. Y es que vender libros no es como vender fruta, es mucho más divertido. Y bueno, ver a toda la fauna que pasa por la calle Sardenya durante un día entero es genial.

Al final yo no trabajé tantísimo como Alex, por diversas razones que escapan a mi decisión: la primera y más evidente, que sólo él cobraba con targeta, así que reenviaba a la gente hacia al fondo; pero el más sorprendente era cuando me decían: bueno, me voy con el chico
 que ya me había atendido antes! Sé que debería sentirme un poco humillado, pero me encanta tener un novio en el que la gente se lanza ciegamente para que les sorprenda con un libro que les ayude en el momento adecuado. Solo os digo que ayer arregló un matrimonio casi seguro. Imaginaos.

Tuvimos guest stars de lujo: Anna, que tenía muy claros sus gustos pero no tanto los de su amigo, María&Mario, que me encantó que María sepa tanto de libros como Alex (y el Mario se embobase mirando el Pocoyó y el Crackòvia) y Esther&Guillem, que nos trajeron regalitos y cotillearon mucho conmigo. Vamos, que no nos pudimos quejar, merci a todos por venir!

Al terminar el día, tocaba regalarnos nuestros libros, evidentemente. Pero regalarle un libro a un librero, de SU librería es bastante chungo, y como todas las novelas y libros cool y underground que le gustan ya los tiene, pues me decidí por algo poco convencional pero que parece, en algunos momentos, hecho por mí. Alex ya os contará en su blog. Sobre los más vendidos supongo que él también os lo contará, pero ya os digo que hubo mucha dispersión lo que, personalmente, me gusta, poco mediático y mucho boca-orella de ese que tanto gusta.

Yo me quedé con dos libros, uno pagado por mí y el otro era el regalo de Alex:

Lo quise desde el momento en que supe de él. Una historia divertida que, como alguien definió, te hace reír y llorar a la vez. Llevo un capítulo y me encanta esta dinámica realista, sin caer en dramatismos ni en emotividad desbordada.





Y este es el que me regaló Alex. Le tenía el ojo echado desde hacía semanas, y el muy perro se ha acordado. Trata de unas amas de casa japonesas que deciden asesinar. Desde luego no hace falta desir nada más. Ñam!





Como soy tan jodidamente mimado, hoy me va a caer un segundo libro, que es el que Alex quería regalarme realmente. No sé que es, sólo sé que le da vergüenza preguntar por él. Así que seguro será bueno, MUY bueno.

Y mañana, la recompensa. Elche nos espera con la alfombra roja (o rosa) y nosotros traemos nuestras piezas Pink is Punk que, como dice nuestro amigo del APM:



La carretera


Llevo unas semanas leyendo (intermitentemente) La Carretera de Cormac McCarthy. Es un largo relato de ciencia ficción realista post acocalíptica, vamos, que me encanta. Me recuerda muchísimo a Fallout 3, el mejor videojuego del año pasado (con permiso de Little Big Planet), por la manera en que detalla los desolados paisajes, las reacciones de la poca gente que queda...

Sinceramente me parece un poco denso. Llevo casi la mitad y todo se centra en un hombre su hijo yendo por el mundo. Pero tiene un magnetismo que te evita dejarlo. Un poco ese rollo Murakami "no pasa nada pero sí pasa algo". Eso sí, lo he de leer con tranquilidad, no muchas páginas al día...

A parte de esto, os informo de que en mi blog de remixes he incluido por primera vez un remix en exclusiva. Ayer Parker me hizo llegar todo el Supernature de Goldfrapp en instrumental (toda una delicia! escuchar el siempre genial sonido de la banda descansando de Alison). Y tras hacer mil intentos, encontré una buena combinación. No es bailable, pero es bonita. Entrad y descubridlo: Tidus Remixes

Midnight

Micro entrada para comentar que he terminado por fin El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon, que le compré a Alex en su librería el miércoles.

Pese a que ya es un clásico y seguramente muchos puristas ya no lo considerarán especial, a mi me ha enamorado. La forma de contarlo, los acontecimientos pero, sobretodo, lo sorprendente que he encontrado que las características del autismo no se alejan tanto de nuestras manías cotidianas.

Me ha commovido especialmente la última frase del libro, esperanzadora, una inyección de optimismo y una bofetada a todos en la cara para que nos movamos y hagamos lo que mejor sabemos hacer disfrutando de la vida y de lo que tenemos.

Hablando de compromisos, pronto caerá el megamix de marzo, y os aseguro que olerá a tienda de mascotas.

Qué curioso!


Bueno, hoy por fin, tras meses rogando, Álex (bueno, la distribuidora) me ha traído el libro que le pedí: El curioso incidente del perro a medianoche. Es un clásico, que siempre va bien recomendar a todas las edades, un clásico underground pero-no. Bueno, lo que sea, whatever. El caso es que no lo he leído y esto no puede quedar así. Me da la impresión que lo leeré rápido, así que ya os contaré.

Cosas!


Que descanso! hoy no he tenido que ir a TV3 porque teníamos reunión de Pràcticum, así que he llegado prontito a casa y me he terminado el Little Big Planet! es decir, el modo historia. Porque ahorra arranca el verdadero juego: crear y compartir mis niveles! ahora mismo tengo preparado el diseño de uno muy hortera basado en el Sticky & Sweet d la Mandona.

También quieron anunciaros que he empezado a leerme mi tercer libro simultáneo, porque soy así de atrevido: Hombres salmonela en el planeta porno.

Es una colección de relatos absurdamente tremendos. Desde un aburrido oficinista cuya rutina se convierte en noticia de índole nacional a una ciudad que se sustenta sobre millones de bolas pachinko sin olvidarnos de la planta que te hace tener sueños guarros... Todo así muy curioso y en un contexto japonés, que da mucho juego. Recomendación de Alex y, cómo no, acierto total.


Haunted


El sábado me terminé Fantasmas, de mi nuevo escritor favorito: Chuck Palahniuk. Un Gran Hermano de escritores que deriva en una loca carrera para ver quien cobrará más cuando los descubran, con desmembramientos, asesinatos y automutilaciones, luchando para ser el que parece más víctima.

Eso, los capítulos impares. Los pares estan llenos de relatos sobre la vida de los autores, la más carismática colección que he leído jamás. Terroríficos, míticos, asquerosos, pero sobretodo, brillantes. Desde la masturbación oriental hasta el feto abandonado del hijo nonato de Marilyn Monroe, siempre con el prisma visceral de Palahniuk.

Ahora sigo leyéndole con un libro que me compré en Londres: Survivor, dónde un hombre cuenta a la caja negra de un avión su tortuosa vida. Las páginas están numeradas a la inversa, así como los capítulos. Un formato de falsa autobiografía brutal, aunque me cuesta un poco cierto vocabulario en inglés... Ya os contaré!

Regalos de mi cumple by Lleonard Pler

Bueno, no sé cómo pero he terminado retrasando los regalos que me hizo Alex por mi cumple. No son todos los que estan, porque me los fue regalando gradualmente cuando volví (por primera vez) de la tierra de Lady Di.

Primero, una peli que aún tenemos por ver (por falta de tiempo!):


Sólo por la portada tiene muchísima mejor pinta que la anterior, protagonizada por Bender. En este caso, todo apunta a que Lyla será el eje de esta peli. Adoro el look de película de terror barato de los años 50!

Después está el pack MN, que incluía la edición especial del disco Tarántula, con remezclas, un dvd con vídeos (lógicamente) y un libraco con unas fotos geniales. También me regaló el single de Amor y Lujo, retitulada como "Amor y Flujo" y cuyo vídeoclip tiene esta fantástica escena, impagable e insuperable (cómete ésa, Madonna!):


Otro disco: el de M.I.A. que nunca me lo compraba y al final ya está aquí! fosforito, divertido, racial, y muy bailongo. De momento, Jimmy sigue siendo la mejor, con ese sonido Boney M.


Otra cosa pendiente: la Torre Oscura en comic! Ya me leí el primero de los siete libros (pronto empezaré el segundo), pero conocer los orígenes del pistolero en comic no se puede pasar por alto! Pronto mis impresiones!


Y así llegamos a lo último que mi memoria (y mi desastre de mesa) recuerda: Kodoku no Kakera, de Angela Aki. en 3 días sale su nuevo single: Tegami, que quiere decir carta, y es un temazo brutal creado para un coro de adolescentes. Este single es bastante similar, ya que no usa otras producciones más grandes y se queda con el pianito solo.


Y eso es todo lo que recuerdo! Mañana me voy de concierto, ya os contaré. Y en enero a Oporto, si Déu vol! pero eso ya os lo cuento otro día...

London 3.0

Pues sí. Volví a London! Y os aseguro que, a no ser que pase algo muy importante, tardaré en volver!

Aprovechamos todo lo que no vi con Alex en agosto y nos dirigimos a diversos sitios. En el British Museum, donde me veis haciendo el tonto en el agujerito de una estatua plateada:

El Tower Bridge (que fuerte! siempre pensando que era el London Bridge! y resulta que es el de al lado!).


Y ya que no me hice ninguna foto clásica en alguna cabina, metí a Alex en una, y quedó así de genial:


También nos dio por ir a Wembley, porque el 11-S era mi cumple y Madonna me prometió una fiesta inolvidable, y así fue. Así veíamos a la compositora de "I'm Going Bananas":

Teniendo en cuenta que no nos podíamos permitir un Hot Ticket de esos, estuvimos en primera fila de los pobres! Realmente valió la pena, desde Candy Shop (la primera y mi favorita) a Give It 2 Me (la última y favorita de Alex), no hubo, como ya nos tiene acostumbrados, ni un momento de aburrimiento. Fantástico.

Y nada, también visitamos Camden, la Tate Modern, St. Paul, y arrasamos con las tiendas de libros de Charing Cross. Yo me compré el Guitar for Dummies, los acordes de In The Zone de La Britney y "A Life With My Sister" de Christopher Ciccone, y Alex mejor no digo nada, porque todo eran libros!

Y os dejo con una imagen bien mona: