Loooooooosers

El Barça ha perdido. Un gigante ha caído. Tras años de ganar y ganar hasta aburrirnos, hemos perdido algo. Y con el Madrit! Como cuando Madonna cayó del caballo, el intocable se ha dado cuenta que no es inmortal.

Pero como es un rollo hablar de perder, mejor nos vamos con el Piquetón. Toooma Jueves Santo!



Los culpables del comeback de Roser

Por si alguien no es consciente, el Barça ha ganado la Champions. Y muchas cosas más. Este es uno de esos momentos históricos en los que todo el mundo se une para volverse como una puñetera cabra. Ya sea para salir a liarla, para fingir que le interesa el futbol o para revindicar lo mucho que lo odia y lo demasiado bien pagado que está.


Anyway, como yo los comprendo a todos y a la vez los critico, tengo una camiseta de la segunda equipación amarilla/verde fosforita (de hace unos años) y la voy a llevar, porque quiero brillar, y porque soy hermoso:



Bona nit! Dios!


Este finde ha estado marcado por la fiesta mayor de mi pueblo, con grandes conciertazos de orquestras de pueblo, tamborileros y piromusicales "Crisis Edition". Dentro de tanto rollazo pueblerino, la feria de artesanía volvía con una para de lujo: la Magdalena de Proust volvía para enredarnos con sus geniales diseños de camisetas, bambas, baberos y delantales, entre otras muchas cosas:


El ambiente era genial, ya que parecía la típica feria temática de High School tan clásica, porque los de la feria medieval se colaron, y podías encontrar pan recién hecho, cocas de todos los sabores, chuches artesanales y el mejor queso ever (es tan, tan, tan bueno que quizás le haré una entrada si no me lo como antes).

Al final Alex compró dos camisetas, una para él y otra para mí con la mejor canción ever de Arctic Monkeys (mañana si me buscais, aparte de encontrarme, la vereis puesta). Yo, además, le pedí un delantal freak para el Mother's Day, que incluía a partes iguales Rolling Stones, David Bowie, Lost y el Barça. Cabe decir que mi madre alucinó, así que misión cumplida.


Pero, let's face it, hay algo que marcó la historia de la opinión pública el sábado. Y es lo que se llama un...


Quién me conoce sabe que muy, muy difícilmente aguanto un partido de futbol entero. Pero cuando es un espectáculo lleno de chorreo y humillación blanca, ahí me tendreis en primera fila. Incluso Alex, aunque estuviera con el portátil puesto, vivió discretamente ese momento histórico, que recordarán nuestros nietos.

Y es que, Madrid, nuestras portavoces tienen algo que deciros: