Modern Warfare 2



El otro día decía por Facebook que me había comprado algo que me convertía, ipso facto, en un poligonero. Y hoy lo desvelo: Modern Warfare 2.

Desde que no tengo un duro no me compro juegos, pero el otro día decidí darme el gran capricho y comprarlo ya que estaba tirado de precio de segunda mano.

Yo no soy de FPS pero ni de lejos. Tuve un Medal Of Honor de PSX porque a los 15 años tenía la obsesión de tener un juego de cada género, pero no me gustó nada.
Ahora, desde que la nueva generación ha aportado juegos en primera persona con otra perspectiva (léase Bioshock o Mirror's Edge) digamos que me he ido acercando a este tipo de juegos. Y ver a la gente loquísima con el MW2 me dio aún más ganas.


Ahora que lo he probado y me he pasado más de la mitad (sí, el modo campaña es MUY corto) puedo confirmar lo alucinante que es. Cada misión es en un lugar diferente, con una estética diferente, nuevos diseños, estructuras, personajes, iluminación... y nunca te aburres. La acción no se detiene y la espectacularidad va en aumento. Una sensación parecida a lo que sientes en Uncharted 2, donde cada segundo pasa algo que te deja alucinado.

También pude jugar al famoso nivel del aeropuerto. Un nivel en el que te infiltras en un grupo terrorista y has de cargarte a todas las personas que puedas (sino será sospechoso y te pueden pillar). Al principio del juego te permiten obviar ese nivel, pero me parece una soberana chorrada. El realismo es espectacular y la verdad es que se pasa bastante mal, pero es parte de la "gracia" de recrear ese fatídico momento.

En fin, que llego tardísimo al juego (hace unas semanas que se ha anunciado la tercera parte), pero no ha envejecido nada y es un lujo total jugarlo. Estoy deseoso de terminar el modo campaña y ver qué más me espera.

3rd Birthday


Recuerdo tener 13 años, comprarme mi primera revista oficial de PlayStation (aun un par de meses antes de tenerla, yo iba preparando el terreno) y ver un pantallazo de un juego que jamás iba a llegar a Europa. Se llamaba Parasite Eve, y era el Resident Evil de Square (sin el Enix entonces). Aya Brea era una policía japoamericana que se iba a la ópera y la gente empezaba a arder en pleno NYC.

Así se desataba una saga sobre mitocondrias, hermanas gemelas, experimentación genética que tuvo mucha repercusión en Japón y USA pero aquí no le vimos el pelo. No fue hasta Parasite Eve 2, con una estética menos atractiva y una jugabilidad mejorada, que sí que lo pudimos catar en Europa.

Ahora nos llega el tercer capítulo. No oficial, porque el título es The 3rd Birthday, pero ahí está. Un shooter en tercera persona con toque RPG. De hecho ha vivido la misma evolución que la saga que mimetizaban. Cuando Resident Evil iba de fondos prerrenderizados, Parasite Eve también. Ahora que la saga de zombies es disparar por un tubo, también lo es la de Square Enix.


Aya ahora se mete en una especie de máquina en la que su mente viaja en el tiempo en momentos clave de la historia de NYC y el ataque mitocondrial que sufrió en 2011-12-13.

Lo genial es que aunque seamos Aya nunca seremos ella. Siempre seremos soldados que lucharon en el frente pero con el aspecto de la sexy ex policía, a la que rescataron amnésica vestida de boda (WTF). Y lo más divertido es el Overdive, con el que apretando triángulo podremos cambiar de personaje y ser cualquiera de los soldados que estén jugando en ese momento. Así nos ahorramos curarnos etc. Y podemos usar muchas armas y un potente ataque que nos mete dentro del enemigo y le quema por dentro, como aquella de Física o Química.

3rd Birthday es un arcade genial, con toques de RPG que viniendo de Square Enix pues se agradecen, con una historia enrevesada y peliculera pero con una estética brutal, unas escenas animadas más que potentes. Y eso que aún no he llegado a la famosa escena de la ducha!

Final Fantasy Dissidia Duodecim 12



Con este sugerente título nos llega (pronto, muy pronto) la secuela de uno de los mejores juegos de PSP. El salto de la saga Final Fantasy a los juegos de lucha (obviando aquel cutre intento de culto llamado Ehrgeiz) fue espectacular, aunando RPG, batallas y accesorios y trajes y personajes de todos los capítulos de la saga. El bien contra el mal, blablabla.

Personalmente la historia me la sopla bastante. Me recuerda mucho a Kingdom Hearts. Mucha papanacha sobre la luz, la oscuridad, etc. etc. Aún y así los personajes tienen el carisma que ya llevaban en sus propios juegos (excepto Squall, que es el protagonista de un FF más ahostiable de la historia).


Pero lo importante es jugabilidad. Recordemos el funcionamiento de Dissidia: con redonda golpeas al enemigo y le quitas puntos que te sumas a tí. Con cuadrado, descargas todos esos puntos y se los restas de vida. Así de simple. Luego añádele magias, invocaciones, movimientos especiales y, una de las grandes novedades: los asistentes. Otros personajes que aparecen y te ayudan cuando se te llenan unas barras.

Otra novedad: el mundo. Algo que no veíamos desde Final Fantasy IX, ese mundo gigante por explorar vuelve. Mucho más reducido y cutrecillo, pero no por ello hace menos ilusión volverlo a ver. Y llevar a personajes como Vaan o Lightning es aún mejor porqué ellos son los que jamás disfrutaron de este placer.

Y es que hay nuevos personajes. Además de los ya mencionados también llegan la gran Tifa o Laguna. Llevo jugándolo dos días, pero voy a quemar mi PSP, desde luego. No veo el momento que saquen el próximo, que ya será para PSP2. Hasta entonces, a disfrutar con Duodecim.

Resident Evil 3: Nemesis

Fíjate tú por dónde que mi Resident Evil favorito no es el 2, como podría imaginarse la gente, porque es el más completo, estéticamente el más interesante y mucho más largo.


Pues no. Me quedo con el 3. Que viene a ser un 2,5 pero que me da igual. RE3 inicia la divertida costumbre de empezar a recuperar personajes, updatearlos y ponerlos más sexies por momentos. La primera en pegar el estirón fue mi amada Jill Valentine, que se quitó la boina y el traje de su equipo Alpha (o Bravo?) de S.T.A.R.S. y se nos puso más sport, con pantaloncitos, sudadera azul y camisetita blanca. Un buen corte de pelo y, oye, lista para huir de la ciudad que más veces ha estallado en el mundo.

Pero qué pasa esta vez? Al final de RE2, un mastodonte llamado Tyrant aparecía un par de veces atormentando tu existencia. Como si no tuvieras bastante con el terror de encontrarte zombis, lickers, personajes que comparten logopeda con Belén Esteban... le sumaron la minipersecución de este monstruo.

Les gustó la idea, y la aplicaron al completo en RE3. Nemesis, un monstruo tan feo como genialmente diseñado, de 2 metros y medio de altura y sin labios (como Esther Cañadas pero al revés) te persigue. SIEMPRE. Da igual que estés en la gasolinera, en el hospital o en la redacción del periódico del pueblo. Nemesis puede acosarte en cualquier momento y, para más inri, te tocará decidir.

Inventaron un sistema de "decisiones" en el cual en un momento clave, la imagen se congelaba, se volvía en negativo y tenías que elegir un camino. Si querías atacar, o te escondías, o lo que fuera. Todo tiene sus consecuencias, y una vez jugado, te das cuenta que la solución que siempre parece la más cómoda es la que más cargarás en el futuro, así que ese componente "Tria la teva aventura" se acaba pronto.

Hay un nuevo compañero en la oficina. Se llama Carlos Oliveira, es brasileño y tiene menos carisma que el estilista de Rebecca Chambers.

El resto será más de lo mismo en el mejor de los sentidos. Por primera vez dejamos de estar encerrados en una mansión o en una comisaría para estar encerrados en las calles de Raccoon City. El formato es el mismo: muy cerrado, grande, pero muy lineal, tenemos que irnos moviendo adelante y detrás (back & forth, como Willow Smith) y recoger cosas, ponerlas aquí y allá.

Aunque sigamos encerrados, poder visitar la ciudad y sus distritos más céntricos se agradece, y consigue mantener la claustrofobia mezclada con el frescor de estar al aire libre. Pero tranquilos, al final siempre, SIEMPRE hay un laboratorio secreto de Umbrella, porque otra cosa no, pero laboratorios de Umbrella salen como setas.

En fin, RE3 cerró una etapa muy clara en la saga. O almenos significó un punto y seguido, ya que Code: Veronica, pese a ser totalmente en 3D, mantiene perfectamente el alma de la saga. RE4 & 5... es otra historia.

Little Big Planet 2


Ya está! por fin me he hecho con el que probablemente sea uno de los mejores juegos de 2011.

Little Big Planet resultó ser toda una revolución en el mundo del videojuego. Como dije en su día es un juego por el que Nintendo habría matado: simpático, simple pero a la vez complejo, divertido a rabiar, colaborativo y muy, muy, muy mono ^_^

Una de las dudas que siempre tuve es "si algún día hacen LBP2, ¿cómo será? ¿Cómo podrán mejorar todo lo presentado?" Y la respuesta no es más que encender la consola e introducir el Blu Ray. Cuando empiezas te das cuenta que, en comparación LBP era una beta de lo que es LBP2.

Los gráficos son iguales pero no. Es decir, la potencia es la misma, pero la usan con muchísima más gracia. Los efectos de iluminación son espectaculares, las texturas más originales, los materiales son muy creíbles... No hay queja por ese lado.

Pero la que corta el bacalao es la jugabilidad. La idea de LBP es que el modo Historia te sirva como escaparate de lo que puedes hacer con el modo creación. O de lo que te puedes encontrar hecho por otros en el modo creación. Y hay de todo. Y de todo es DE TODO. Ya no solo es un juego de plataformas en el que creas el escenario. Ahora puedes crear un RPG, un FPS, un juego de deportes, de luchar, de minijuegos... incluso un juego 2D pixelado!

Ahora también hay vehículos. Con forma de animales, podemos montar en un perro, un hamster, una abeja y, de nuevo, parece que estemos ante otro juego. Los enemigos finales, muy originales y no especialmente difíciles. Y la decoración de los niveles todo un reto que superar para el modo creación.

Ahora que ya me he pasado el modo Historia toca eso, el terror de ponerse a crear niveles. Pero antes, comerme los 50 tutoriales, porque esto es mastodóntico. No tengo ni idea de qué voy a hacer, pero quiero currármelo y pasármelo teta haciéndolo.

Enslaved




El viernes me terminé, por fin, Enslaved. Uno de los regalos de Reyes que me hizo Alex antes de que pasara todo, es un juego que quería con locura.

No sé cómo, un día terminé bajándome la demo y disfrutándola como loco, y una rebaja de precio considerable, debido a las pobres ventas (tranquilos, pasa en las mejores familias, Fallout y Star Wars lo han sufrido) facilitó que me llegara a casa el día 6.

Y desde entonces, dramas aparte, me lo he pasado teta. No es un juego perfecto, pero almenos es jugable. Y esa es su mayor virtud y defecto. Una jugabilidad muy suave, tan simple y perfecta que a veces te encuentras pulsando X eternamente sin peligro a caerte porque nunca se cae. Aunque quieras.


También es de agradecer porqué los checkpoints estan seleccionados por un epiléptico, ya que te puedes encontrar dos muy seguidos y luego uno larguisimo en el que si mueres tendrás que avanzar media hora de juego.

La historia es muy interesante: un mundo postapocalíptico en el que unos robots dominan el mundo. Eso no es lo interesante, lo interesante es la historia detrás, los personajes, ya que nosotros seremos Monkey, un esclavo que escapa con otra esclava, Trip, que es un poco zorra y le clava una diadema que le convierte en su esclavo lo quiera o no. La idea es llegar al poblado de Trip para ver qué ha pasado en el mundo en su ausencia.

Veremos la ciudad de Nueva York destruida pero convertida en una especie de parque natural gigantesco, y ver los puentes, edificios emblemáticos llenos de vegetación y animales es genial.

El juego me recuerda a una mezcla entre Heavenly Sword (de los mismos creadores, Ninja Theory) y Jak & Daxter, esa saga que nunca volverá. Y es colorista, que eso me encanta en un plataformas, odio la oscuridad y lo monocromo si el juego es una aventura (excepto si hablamos de Dead Space).

Las batallas son lo peor, porque no entiendes nada, siempre te dan, nunca les das, pero luego te viene un ataque fuerte y te los cargas. Afortunadamente, no son muchas, pero claro, sumadas al control automático del personaje, es normal que no haya tenido muy buenas críticas.

A mí me ha parecido un juego divertido, con una historia nada trascendental pero sí bastante interesante, con una presentación excelente y que si sacan una segunda parte mejorará todos los aspectos y me alegraré y se lo compraré.

Dead Nation




Gracias a mi maravillos cuenta Playstation Plus, puedo disfrutar de ofertas, juegos gratis y descuentos. Dead Nation era uno de los juegos más esperados de la Playstation Network, y con un ajuste de precio chulo me hice con él. Y vaya si vale la pena!

Lo tenía comprado desde hace semanas, pero con los dramas de estas semanas no tenía el cuerpo para ello. Pero ayer me puse las pilas y disfruté como un enano. Si habéis probado el Burn, Zombie Burn, debéis saber que el funcionamiento es muy parecido: perspectiva isométrica, zombis por todos lados, armas y más zombis.

Los cambios? los gráficos son hiperrealistas. Gracias a la lejanía de la cámara, es muy fácil recrear escenarios y personajes de forma realista, algo que le pasaba al Lara Croft & the Guardian of Light. El funcionamiento es mucho menos arcade, excepto por la jugabilidad que mantiene esa sencillez que agradecemos. Cada zombi cuenta, hay muchos combos, puntos, dinero que ganas y que puedes gastar en mejoras de armas. Y los trofeos, hay para parar un tren y, por primera vez, encuentro un trofeo de Platino en un juego descargable. Para que veáis la importancia que le dan.

Los trofeos los hay de todos los colores: desde pasarse el nivel en diferentes dificultades, a eliminar 53.596 zombis, usar un arma tantas veces, etc. No parecen imposibles, pero hay que currárselos mucho. Y eso a mí es lo que me gusta.

Son 10 niveles gigantes, diferentes, variados y además con una historia boba pero que le da consistencia. Cuando terminamos una misión nos dan bonus por todo y con una interfície en plan noticias de última hora. Podemos también ver nuestros puntos y los puntos de nuestro país. Actualmente España es el séptimo país del mundo en destrucción de zombis, después de los pesos pesados como puedan ser USA, Rusia y todos esos países que son miles de millones...

En fin, no es de los más baratos (como el Lara Croft) pero compensa, y recomendaría muchísimo antes éste que no uno que valga 5 euros, porque el contenido es potente, hay modo cooperativo, extras y mucha rejugabilidad.

Angry Birds


Ya tengo el disco de Nicki Minaj y os puedo aventurar que es la ostia, pero quiero hacer un análisis currado, y no sacar la primera cosa que me venga a la cabeza. Así que tocará esperar...

Ayer tuve el clásico día drama de "no hay Internet en el trabajo", cuando lo mío depende todo de Internet. Tras soportar a millones de críos histéricos por tal razón (aunque ahora vienen armados con portátiles, peor aún), mi única salvación era mi iPhone, así que tiré la casa por la ventana y me compré el Angry Birds.

Llego el último, que ya sé que hay gente que se ríe, pero que me da iguá, como decía la de las manzanas para tener manzanas. Angry Birds va de tirar pájaros con un tirachinas a unas torres de madera, metal y cristal y provocar que éstas o los propios pájaros se carguen a unos cerdos verdes malos.


La propuesta es freak, pero cuando te pones engancha que da gusto. Tiene más jugabilidad que Doodle Jump ya que hay diferentes tipos de pájaro: el rojo que es normal, el amarillo que puede hacer un sprint, el azul que es pequeño pero se puede multiplicar por 3, el blanco que deja huevos bomba, el negro que es una bomba por sí mismo... y puede que haya más pero aún no he llegado.

Lo que me gusta es que es endiabladamente difícil, y hay niveles imposibles que piensas que jamás superarás. Por eso, cuando lo haces, te inunda la sensación de satisfacción...

En fin, que me salvó de un día de perros, y aunque Doodle Jump siga siendo mi favorito, ya entiendo a todos los que estaban locos con los pajarracos estos...

Fallout: New Vegas





Hay muchas cosas que están de moda. Una de ellas es el concepto "Fame Monster" que también se ha adaptado a los videojuegos.

Qué pasa si sacas un producto muy exitoso? que antes de sacar su continuación directa, lo reeditas y sacas mucho contenido nuevo pero siempre, siempre, relacionado con el anterior, porque así da una confianza y una seguridad de que será más de lo mismo pero es que eso ya nos basta.

En el mundo de los juegos, esta práctica es cada vez más y más habitual. Desde el clásico atemporal Final Fantasy X-2 (rompiendo con una tradición numerada que puso histéricos a los fans puretas), hasta los episodios de Grand Theft Auto 4, cada vez es más normal sacar expansiones o microspinoffs como juegos propios, y Fallout no iba a ser menos.

Que sí, que la saga Fallout empieza con el 1, para PC, en perspectiva isométrica. Pero el boom comercial llegó con Fallout 3, hace ya 2 añitos. Rol, conversaciones, niveles, mundos postapocalípticos, Washington... Bien hecho. Con errores técnicos garrafales a costa de un mundo gigante, muchísimos personajes, misiones, opciones y escenarios por visitar, explorar y conquistar.

Pues ahora han pasado unos años y nos vamos a Las Vegas, otra moda muy presente en el mundo videojueguil (mirad sino Dead Rising 2), donde el mundo postapocalíptico continua con nuevas ciudades, escenarios, pero ahora en la costa oeste, en el desierto de Mojave, meca de Shania Twain, Madonna y las Spice Girls.

Este nuevo Fallout es poco nuevo. De hecho los gráficos son exactamente los mismos, los enemigos son parecidos y el control es el mismo. Algunas leves novedades en la forma de subir de nivel, pero hasta los bonus son los mismos.

Pero qué más da? es lo que queremos, no queremos un Fallout que cambie lo que es Fallout. Queremos simplemente más. No sería demasiado pedir si funcionaran mejor, que no se colgaran ni petaran consolas, pero el precio es bajo si el premio es disfrutar de un más de lo mismo que nos encanta.

Dead Rising 2


Ya está aquí.

Hace unos días, dejaba la actual saga Resident Evil a la altura del betún. Los creadores de Dead Rising consideran esta saga la nueva Resident Evil. Pensaréis que los creadores de ésta se sentirán insultados, verdad? Y si os digo que las creadoras de ambas sagas son los mismos? Capcom, conocida por remakear, timar, embaucar y sacar dinero de todo lo que puedan, han reconocido que Resident Evil no tiene ni zombies, ni terror ni nada.

Lo bueno es que Dead Rising sí que tiene todo eso, y de sobras. Recordemos de que va la saga: tu eres un machote (pero machote machote) y te encuentras en un centro comercial atestado de zombies. Tu zona de operaciones, junto con otros supervivientes, es un almacén donde te amotinas y al que vas llevando a los mismos supervivientes.

Lo malo? el límite de tiempo. Lo odio en todos los juegos, y aquí tenemos un límite de 72 horas no reales (deben ser unas 5-10) y encima, cada 24 horas has de buscarle Zombrex, un antídoto antizombie, para tu hija, que con la cara de Belén Esteban que tiene ya podría quedarse zombificada.

Lo bueno? el resto. La ambientación es espectacular. Si en el primer capítulo estábamos en un centro comercial, al más puro estilo Robin Sparkles, en éste tenemos algo mucho más grande: Las Vegas. Bueno, no toda la ciudad, pero buena parte. Y la gran novedad es el trabajo del protagonista, Chuck Greene. En un mundo ya infestado de zombies, en Las Vegas todo lo mueve el dinero, y Chuck, para ganarse las garrafas, ha de trabajar en un reality en el que se sube en su moto de motocross tuneada con sierras mecánicas a ambos lados y, adivinad para qué: para rebanar zombies, exacto.

Lo mejor de este trasfondo es que realmente existe, y uno de los modos online del juego (el más chulo a mi parecer) es protagonizar un capítulo del concurso, con cabecera, presentador y todo. La cosa va en grupos de 4 jugadores, que protagonizarán 3 pruebas variadas (entre moverse dentro de una pelota, a llenar de accesorios horteras como tutús a los zombies) para luego ganar posición en la prueba final, la de atropellar zombies a mansalva. Y qué pruebas. Aunque quedes último, disfrutarás como un enano.

Y bueno, lo más genial: las armas. Ahora puedes hacer mash ups, que me encantan, y convertir cosas tontas en armas de destrucción masiva. Imaginaos un puñado de gemas. Y una máquina de esas que soplan y aspiran aire de los jardines. Sumadlas. Tendremos puré de zombie. O un cono y un spray, y tenemos un ensordecedor de zombies que hará que estallen sus cabezas.

Scott Pilgrim: The Videogame


Ya hace 2 semanas que Alex compró el juego, y como compartimos juegos digitales, pues me lo bajé. El estreno de la peli es en diciembre, así que la espera va a ser larga como las extensiones de Britney, pero aguantaremos.

Scott Pilgrim, recordemos, es la historia de un adolescente en Canadá que para ganarse el amor de Ramona Flowers, la tía más genial del mundo (y repartidora de Amazon.ca), deberá derrotar a todos sus exnovios.

La premisa no puede ser mejor para un juego que se nutre de lo retro por los cuatro costados. Ver los títulos de crédito pixelados y la musiquilla en 8 bits te arranca la sonrisa y te da más ganas de jugar que a todos los GTA del mundo juntos.

El formato del juego es el de beat'em up de los de toda la vida. Recordais Streets of Rage? pues así: agarra a tu personaje favorito, y a liarte a mamporros con todo lo que aparezca por pantalla. Y si quieres que se unan tus amigos.

Los escenarios son geniales, con un look de 16 bits impresionantemente colorido, variados - desde Toronto hasta el rodaje de mil películas - y una cantidad incontable de elementos que puedes usar para arrojar y azotar a los enemigos. Puedes usar un bate, pelotas, cubos, paraguas, escobas, incluso personas. Y podrás entrar a bares a tomarte un refrigerio que te alimente o te lleves guardado para curarte más tarde. Y al final de cada nivel te espera un duro enemigo final: el exnovio de Ramona.


El juego es difícil hasta decir basta, pero divertido hasta matar. Sólo he conseguido pasarme al completo los dos primeros niveles y en modo fácil ya cuesta, así que imaginad. Mientras, entrenaré con el modo zombie, que es uno de los desbloqueables. Con los clásicos trucos de X X X O R1 etc.

Red Dead Redemption


Resulta que el otro día me encontré con 15 euros de descuento de la FNAC y dije: gástalos ya que se acaban en septiembre. Y me apetecía un juego. Y Read Dead Redemption ya había bajado 10 euros de precio, así que ala, me decidí y fue una más que sabia decisión.

Imaginad lo mejor de los Grand Theft Auto: la libertad, las misiones, los mapas. Ahora imaginad lo peor: los yonkis, los escenarios repetitivos, las insultos y el doblaje penoso de peli porno y quitadlo. Y ambientadlo en el salvaje oeste. Y así es el juego.

Una estética que te mueres (y eso que mi experiencia con los Westerns se reduce a ver las pelis de pequeño con mi abuelo y odiarlas por aburridas), una música que no puede ambientarlo mejor, unos escenarios detallados, kilómetros y kilómetros de desierto lleno de plantas, animales, forajidos y demás fauna y un montón de cosas por hacer. No hace falta seguir la historia, los propios retos ya son un juego en sí. Dispara a 5 conejos, o a 5 pájaros en pleno vuelo. Ve a ayudar a aquella mujer que ha perdido a su hijo. Recupera las tierras robadas a un pobre hombre. Compra propiedades y gana dinero. Juega a poker. Da caza a los maleantes más sanguinarios y llévate una recompensa por ello. Y la mejor de todas las opciones: explorar. Monta a tu caballo y descubre zonas, paisajes, montañas, ciudades, pueblos, casitas de ermitaño...


No llevo ni 3 horas y me lo estoy pasando genial. Pese a ser la continuación de un Red Dead Revolver que nadie recuerda, esta vez lo han hecho bien y ha salido en el momento ideal, cuando todos nos hemos hartado hasta de la propia saga GTA, cuya cuarta entrega sufre de lo peor de lo que se puede sufrir: de aburrir.


Dragon Quest IX

Además de la llegada de Alex y de la victoria del Barça, el domingo fue un día clave para la historia de los videojuegos. Dragon Quest, la única saga de rol sin prostituir de toda la historia, sacaba su noveno capítulo.


El drama fue mayúsculo cuando se confirmó para Nintendo DS. Después de la impecablemente perfecta versión de Playstation 2, eso era un downgrade como la copa de un pino. Pero luego vimos que la cooperación iba a ser vital, así que comprendimos que fuera portátil.

La historia es interesante, siempre centrada en la religión, pero en esta ocasión desde el otro lado, viendo a los fieles desde arriba. Y puedes modificar a tu personaje a tu antojo, y cada parte del equipo que le compres se verá en pantalla.


Rollazo: que sólo los personajes principales sean en 3D mientras que los secundarios son sprites. Puede parecer una tontería, pero cuando ves una escena entre esos dos tipos de personaje combinados, sangran los ojos. Espero que confirmen Dragon Quest X para Nintendo 3DS y almenos así podamos ver algo más bonito...

Y lo de siempre: música espectacular, diseños que son puro amor (Akira Toriyama, qué os voy a contar) y muchos colores.

3D Dot Game Heroes

Hoy hago review express de videojuego, que ayer tuvimos fiesta y hoy tengo que estudiar y no estoy muy fino:


Alex me dejó el toro día el 3D Dot Game Heroes. Vamos a resumirlo rápido: es una copia del Zelda, pero en 3D, pero literalmente, es decir, es un juego de rol de los 80, pixelado, pero con esos píxeles convertidos en 3D. Veamos el trailer porque así se entiende más:



Es un juegazo, con una historia simple pero divertida, detalles muy gamberros y muy colorista, te hace visitar 6 mazmorras con tu pedazo de espada para recuperar unos orbes (the usual). El caso es que, además, puedes diseñar a tu personaje, y así lo hice con mi limo:



Quedó chulo, a que sí? no tiene un monóculo, es el escudo, pero bueno, no pidamos tanto!

Alan Wake



Intenté resistirme pero no pude. Ayer me hice con la última edición especial de Alan Wake de 360 en toda Barcelona. O almenos en el centro!

Como bien definió Alex, estamos ante una especie de Silent Hill dirigido por Stephen King. Y es que la presencia de ambos elementos está muy viva desde el primer momento (de hecho, las primeras palabras que se oyen en el juego son Stephen King).

La historia es sencilla y clásica, pero no por ello mala: eres Alan Wake, un escritor de éxito que lleva 2 años sin dar pie con bola. Vamos, que es la Christina Aguilera del mundo de la novela de terror. Por ello, su histriónica mujer Alice (que ronda los 40 y aún tiene pavor a la oscuridad) decide llevárselo a una cabaña perdida en una montaña en un pueblo que nadie conoce llamado Bright Falls donde, como buen cliché, todos los habitantes estan como chotas.

Tras una serie de eventos, Alice desaparece y Alan se encuentra con la necesidad de buscarla (con lo bien que estarías sin ella!). El caso es que usarás una linterna Energizer (un aplauso para el product placement) y diversas armas, porque te encontrarás a pirados que emanan humo, que son los habitantes pirados de Bright Falls. Las peleas son un poco caos al principio: primero has de enfocarles con la Energizer y quitarles el humo, para luego darles candela de la buena con el arma en cuestión.

En definitiva, que la luz te salva. Así que si estás cerca de una farola refúgiate, que te podrás curar.

La iluminación es lo mejor del juego sin duda alguna. Lo cual deja al descubierto la inspiración en Silent Hill. Total, con lo mal que han tratado a esta saga mejor que aparezcan otras nuevas mejorando el sistema (un día voy a hacer un popstitutes especial videojuegos que os vais a cagar, porque desde Resident Evil hasta Sonic no son pocas las sagas de juegos que han caído en las redes de vender a toda costa, especialmente de nuestra felicidad como jugadores).

La edición especial es de las mejores y más útiles que he visto nunca. Trae:

- El juego normal (solo faltaría!)
- Disco extra (supongo que con trailers, making offs, etc.)
- CD con la banda sonora
- Código por contenido descargable (cuando salga, creo que en julio)
- Libro explicando todo el juego. Pero LIBRO, no libro de ilustraciones con 4 sketchs mal hechos, sino un libro con páginas y letras y fotos y mucho contenido.

De momento sólo he terminado el capítulo 1 y me encanta el rollito serie que se marca, con los Previously que tanto nos gustan, una sensación de terror impresionante (lo juego con los altavoces grandes invadiendo el cuarto) y un DLC que prometen que valdrá la pena. A ver si es verdad!

Resident Evil DLC: Así, sí

Tras un drama con la partida de Final Fantasy XIII que no mencionaré, me he decidido a dedicarme a otros juegos. Y aunque nos dejó un sabor agridulce, Resident Evil 5 sigue siendo un juegazo. Y me he decidido rejugarlo. Pero claro, luego me he acordado que pese al fiasco del modo Versus que vendían a 5 euros (cuando solo era la clave para desbloquear contenido dentro del disco por el que ya habías pagado 70 euros), los de Capcom se lo curraron y nos sacan un par de capítulos extra a un precio razonable y con mucho contenido.


Los dos capítulos tienen un eje, que es Jill, nuestra personaja favorita, porque a ver, Claire es una moñas, y nadie sabe llevar un jersey azul en la cintura mientras te persigue Nemesis en una ciudad postapocalíptica en llamas como ella.

El primero es el más chulo, y viviremos un homenaje al primer Resident, con Chris (recién dopado) y una Jill demasiado tapadita. Investigaremos una mansión muy parecida a la de RE1 y con poco zombi y mucho puzzle y tensión. 


El otro capítulo ya es más en plan RE4+5 de los de toda la vida, con disparos, control ortopédico y una Jill popstituida totalmente, con un tinte rubio y un vestido de putón tan odioso como adorable.

En fin, que con estos dos capítulos me he reconciliado un poco con Capcom y espero que tomen nota de que los fans queremos más Resident y menos "orto shooter".

Bioshock 2


Hace ya un par de jueves, tras 21 días (en plan Samanta Villar) me llegó de Play.com mi querido Bioshock 2.

De hecho, quería pasármelo antes de jugar al Mass Effect (que tengo a medias, pero juego un domingo durante 8 horas seguidas y luego estoy 2 semanas sin tocarlo), pero no llegaba. Entonces pensé: almenos antes que el Heavy Rain. Y nada.

Y justo cuando pedí la reclamación a Play.com - descubriendo que tenía que enviarles un documento impreso con mi firma por correo postal para que me devolvieran dinero o juego (prfffffff) me encuentro el paquete en casa. Que no podía llegar en mejor momento, ya que necesitaba un buen juegazo para mi PS3 después del Heavy Rain.

Al final me lo pasé en un día y medio porque claro, el día de la nevada llegaba Final Fantasy XIII, en el que estoy metido de lleno. De hecho, llevo 20 horas y aún me salen tutoriales y opciones desbloqueadas...


Bioshock 2 es una pura extensión tanto argumental como jugable del original. No soy muy de shooters en primera persona, pero con Bioshock me engancho, porque estás ahí, eres el protagonista de una historia creíble (dentro de la fantasía) y pasas miedo pero te engancha. Y puedes decidir si salvar a unas niñas o cargártelas para que te den más bonus. En el 1 fui bueno, pero ahora he sido malo, y gracias a eso me he llevado más premios. Ole yo.

El malo oficial del juego es el Big Daddy, un gigante con una escafandra de buceo en plan antigua, pero para esta segunda parte se han inventado a las Big Sisters, que son más estilizadas, vamos como unas modelos, que bien podrían competir en belleza asquerosa con las infermeras de Silent Hill.

Lo dicho: juegazo. Tengo ganas de tener tiempo para jugar al online y sacarme más trofeos.

[Review] Final Fantasy XIII



El tiempo pasa (despacico, que diría Madonna) pero hay cosas que permanecen, y que nos sirven de constante, como en ese capítulo de Lost.

Mientras todo el mundo recordará dónde estaba el lunes 8/3/2010 de la gran nevada, el 11-S o el día que murió Michael Jackson, yo a eso debo añadirle una fecha en concreto: el lanzamiento de cada capítulo de Final Fantasy.

Algún día os explicaré mi andadura con la saga, que empezó con el séptimo capítulo, pero hoy toca analizar el último capítulo, mi número favorito, el 13.

Vivir en el mundo no es fácil. Sobretodo cuando un gobierno autoritario conlleva una dictadura en la sombra, sin que sus habitantes conozcan las verdaderas intenciones del Sanctum (así se llaman). En Cocoon vive toda la raza humana, protegida por los fal'Ciel que no son humanos pero los cuidan. Hasta ahí todo bien. Pero es que, bajo la perfección de Cocoon se esconde Pulse, una gigantesca llanura de la que poco se conoce. Ese miedo a lo desconocido juega en favor del Sanctum, que aterra a sus habitantes con historias sobre monstruos y oscuridad. Por lo visto, en Pulse también hay fal'Ciel, pero sus intenciones son reclutar a gente, marcarles con un tatuaje y obligarles a cumplir una misión. Una vez hecho eso, la gente se convierte en lu'Ciel. Si cumplen la misión, se convierten en cristal. Si no lo hacen, en monstruos deformes que vagan eternamente por el mundo.

Una alegre noche de verano en una ciudad costera de Cocoon. Turistas de todo el mundo vienen a ver los conocidos fuegos artificiales. Dicen que si pides un deseo cuando estallan, se te concederá. Una chica, Serah, le cuenta a su novio que la han convertido en lu'Ciel. No tienen futuro juntos, pero él no desistirá. Snow saca un anillo de compromiso y le pide que se case con él.

De pronto, el gobierno sella el pueblo. Hay rumores de que un fal'Ciel de Pulse está en la zona y todos los humanos son evacuados. Le llaman reubicación. Pero están llevando a cabo la Purga. Y su intención es exterminarlos.


Puestos en contexto, imaginad que sois una chica que está de muy buen ver, joven, independiente, con un pasado como soldado de élite... y de nombre clave Lightning (no quieres revelar el verdadero). Tu hermana Serah es una lu'Ciel y no lo dudas, la vas a salvar. Te encontrarás con un rebelde en contra del gobierno, Sazh, un negro con un chocobo anidado en su pelo afro. También con tu cuñado, Snow, el novio de tu hermana, que también va a rescatarla y al que han seguido dos rehenes que iban en el tren de la Purga: Vanille, una chica alegre y jovial, y Hope, un joven que acaba de pasar por el peor momento de su vida.


Los avatares del destino les unen para luchar contra el gobierno corrupto, convirtiéndoles en terroristas, enemigos del estado, con una misión muy clara.


Y esta es la apabullante historia de Final Fantasy XIII. Sólo llevo 4 horas de juego y me parece increíble todo. Gráficamente es todo un regalo a la vista. Escenarios futuristas, modernos, robóticos, industriales. Y los vídeos más vivos que nunca: explosiones, acción, drama... El diseño de los personajes impagable, y por primera vez, un plantel de personajes agradable, dónde cada uno tiene su verdadera razón de estar ahí y con personalidad y sed de venganza.


Lo malo? la palabra maldita que llevamos meses oyendo: pasillos. Si bien la saga FF no es conocida por su variedad en cuanto a opciones para avanzar, lo de este juego es de traca. Para potenciar el componente dramático (y de paso ahorrar dinero), gran parte del juego consiste en avanzar y ver la historia. Si bien me encanta porque me ha inmiscuido de forma alucinante, también he echado de menos algún pueblo, gente o algo con lo que interactuar más que los cofres (que ahora son supermolones y son círculos que flotan en el aire).


También tiene delito lo de las tiendas. Ya no existen. En el terminal donde guardas partida puedes hacer tus compras. Vamos como Amazon.

Y las batallas. Amor/odio a partes iguales. Tiene el sistema más chulo ever, que incluye unos puntos por turno que puedes repartir entre, por ejemplo, atacar 3 veces o hacer una magia solo 1 vez (cuanto más potente más caro). Lo malo? que sólo controlas a un personaje, cuando podríamos hacerlo con tres, pero Square Enix es así, nos lo da todo masticadito. Podemos crear diferentes equipos usando diferentes roles, desde el ataque más puro a la defensa más activa.

La forma de subir experiencia vuelve a FFX y esos tableros donde vas moviéndote para adquirir lo que más te apetece, ya sea un VIT +20 o la magia Aero, potenciando cada job que tú decidas y subiéndolos de nivel. Y me encanta.


Mi teoría es que quieren fomentar la velocidad. Pero es un JRPG y a la gente que juega estos juegos no quiere ir rápido. No puede ser que nos curemos tras cada batalla automáticamente y que si morimos podamos volver a segundos antes de la batalla! Podría entender algo tipo checkpoints, pero eso ya es regalarnos el juego. Y ahí le doy la razón a S-E: muchos se quejan de que dura poco, pero si analizamos, las horas reducidas son aquellos momentos de Game Over con la pantalla en negro, la carga, el repetir escenas una y otra vez... Y toda esta facilidad es a favor de la cinematografía del juego.

También se supone que hay un momento que tendremos libertad para ir donde queramos, pero aún no he llegado.
La música no es nada del otro mundo, pero se deja escuchar mientras nos acompaña en nuestras aventuras. Y yo, como siempre me pasa en los RPG, me he enganchado muy rápido a matar enemigos para mejorar mis habilidades.

Y así es FFXIII.


Lo que podemos decir seguro es que este Final Fantasy XIII es nuevo, también que tiene recortes gordos, pero con una historia tan despampanante, unos personajes tan fuertes, un sistema de batalla que engancha y el temazo de Leona Lewis, quién quiere más?


[Review] Heavy Rain

Antes de nada os obligo a que leáis un análisis real, el de Lleonard Pler. Bastante parcial, eso sí, pero en plan positivo y muchísimo mejor redactado que el mío. Y si no os dan ganas de haceros con una PS3 tras leerlo es que no sois humanos:



Hacía tiempo que no vivía tanto un juego. Porque sí, generalmente con los juegos disfrutamos, pero son eso, juegos, pero con Heavy Rain no juegas, vives.

Tomar decisiones es algo ante lo que nos plantamos cada segundo de nuestras vidas, y hay algunas fáciles, otras difíciles, pero siempre hay que decidir. Y en base a esas decisiones, nuestra vida toma un camino u otro.

Pues así es Heavy Rain. Un cúmulo de escenas en las que cada acción, cada pensamiento, cada camino lo eliges tú.

Empiezas como Ethan Mars, un arquitecto con la familia perfecta. Es estupendo disfrutar de una buena media hora de juego normal, sin entrar al thriller, para habituarte con el control y con el juego en sí.

A partir de ahí, un cúmulo de circunstancias nos llevará a tener que perseguir al asesino del Origami, que secuestra niños, los encierra en un búnker al aire libre y espera a que el agua de lluvia los ahogue, para abandonar el cuerpo con una figura de origami y una orquídea.

Seremos Ethan, de nuevo, el padre del último niño secuestrado, que luchará con todo lo que está en sus manos para salvar a su hijo, cueste lo que cueste.

También seremos Scott Shelby, investigador privado que ayuda a las familias de las víctimas.

El guapísimo Norman Jayden, agente del FBI que colabora con la policía para descubrir al asesino con la última tecnología virtual.
Y Madison, una fotógrafa tetona que se encuentra de bruces con el caso.



O no.


Porque ésa es la magia de Heavy Rain. No puedes definir a los personajes. Tú los moldeas a tu antojo. Y no me refiero a "sé un cabrón o una buena persona", sino que cada acción que decides tomar provoca una reacción, buena, fatal, o lo que sea. Pero Heavy Rain nunca termina antes de hora, porque todos los personajes pueden morir, pero la vida sigue. Y el juego también.

Jugablemente es muy limitado. Tanto como que se reduce a aporrear los botones que aparecen en pantalla y mover la palanca derecha tal como te piden y a la velocidad que sea necesario. Es simple, pero complicado. Pero ya os he dicho que con Heavy Rain no estás jugando, sino que lo estás viviendo. Los botones son el camino a tus decisiones, así que da igual cómo muevas al personaje (por mucho que odie lo de R2) o que para parar un puñetazo uses la X o para morrearte el círculo. Lo importante es que decidamos hacerlo.

Y se sufre. Se sufre un montón, como en la vida, sólo que esto es como una peli, un thriller de esos que te mantienen en tensión, con momentos que recuerdan incluso a Saw y con muy buenas escenas de acción.

Debido a los gráficos hiperrealistas, la emoción sale de los poros digitales de la piel de los personajes e impregna al jugador. Por eso, cada vez que tengamos que tomar una decisión rápida (las opciones se vuelven borrosas y si no lo hacemos el juego elige una opción al azar - probablemente la peor-) nos pondremos nerviosos, nos sudaran las manos y nos preguntaremos si hemos hecho bien.

Es difícil analizar el juego sin poder contar nada de la trama, pero es que este juego se ha de vivir así, sin saber nada, como si vieras una peli pero decidiendo qué hacer. Quién no ha estado en el sofá gritando e insultando a los protagonistas para que hagan lo que, según nosotros, sería lo correcto? Pues ahora lo podemos hacer y con un argumento sólido, que en ciertos puntos nos dará pánico, terror e incluso asco.

En fin, que no será un Final Fantasy XIII porque Heavy Rain no es un videojuego a la antigua usanza. Pero es que hace años y años que una historia no me cautivaba de esta forma tan brutal, haciéndome sentir parte de todo.